Croquetas de pollo sin proteínas de leche y sin huevo con Thermomix®

#Aperitivos, entrantes y tapas 22 marzo 2016

Las croquetas, esa gran receta de aprovechamiento que tanto nos gusta, ¡por lo menos a mí!. Hoy publico una versión sin proteínas de leche y sin huevo, para aquellos que tienen alergias, que también tienen derecho a comerse unas croquetas.Croquetas de pollo sin proteínas de leche y sin huevo con Thermomix® Ingredientes

  • 100 g aproximadamente de pollo de las sobras del puchero.
  • 30 g de cebolla
  • 30 g de aceite
  • 50 g de margarina vegetal
  • 170 g de harina de trigo
  • 700 g de caldo del puchero
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada
Preparación
  1. Ponga el pollo en el vaso y trocee 3 segundos a velocidad 5. Reserve.
  2. Ponga en el vaso el aceite, la margarina y la cebolla. Trocee 2 segundos a velocidad 5. Si quiere la cebolla más picada programar 1 segundo a velocidad 5.
  3. Sofreir 3 minutos, 120ºC, velocidad 1.
  4. Añadir la harina y sofreir 3 minutos, 120ºC, velocidad 2.
  5. Incorporar el caldo del puchero, sal, pimienta y nuez moscada al gusto, y mezclar 10 segundos a velocidad 6.
  6. Programar 8 minutos, 120ºC, velocidad 4.
  7. Añadir el pollo reservado y mezclar 20 segundos a velocidad 3.
  8. Verter en un bol y tapar con film transparente, de forma que el film toque la masa, para que no haga costra.
  9. Dejar reposar en el frigorífico unas 8 horas.
Croquetas de pollo sin proteínas de leche y sin huevo con Thermomix®  Para empanar cualquier alimento se debe pasar por harina, huevo y pan rallado. En nuestro caso, como no podemos utilizar huevo, lo vamos a sustituir por una mezcla de Harina Yolanda (para rebozar sin huevo) y agua, debemos hacer una mezcla que tenga la textura de un huevo batido.Con la masa ya fría y reposada, preparamos un bol con harina, otro con el sustituto del huevo, y otro con pan rallado. Con la ayuda de dos cucharas formar la croqueta y empanarlas. Por último sólo quedaría freírlas en abundante aceite de oliva bien caliente. Se debe tener cuidado de un dejarlas demasiado tiempo, porque si la masa empieza a cocinarse se os pueden romper y vaciarse.